Hoy día, los
parasicólogos:
más criticos atribuyen el movimiento del vaso, en las sesiones de oui-ja, a automatismos musculares inconscientes: "Son movimientos automáticos, inconscientes, realizados por las personas que colocan los dedos sobre el vaso. Lo que el inconsciente piensa, sabe, imagina, supone, inventa... o adivina parapsicológicamente, lo manifiesta por movimientos inconscientes" (González Quevedo, 1977). Otros parapsicólogos, aún más racionalistas, consideran que el vaso es movido deliberadamente por alguien: "El fenómeno de la oui-ja en su versión de vasografía nunca ha existido, y el movimiento de la copa es una impostura de algún bromista" (Jordán Peña, 1991).
¿Explican ambas tesis definitivamente todos los casos de práctica vasográfica?
No es justo generalizar, pues como bien apunta el Prof. Germán de Argumosa,
"así como de un hecho verificado no podemos afirmar a priori que todos los demás
sean auténticos, resulta igualmente anticientífico asegurar que todo es fraudulento porque se hayan comprobado
lamentables casos falsos".
Si bien la "hipótesis espiritista" -es decir, que un espíritu desencarnado es quien causa el
desplazamiento del vaso hacia las letras para componer un mensaje- puede parecernos, a estas alturas, tremendamente
inverosímil (ya, en 1956, el eminente parapsicólogo René Sudre señalaba que "el análisis psicológico de la teoría
espiritista, referido a los hechos en los que se funda, contribuiría a evidenciar su gran debilidad,
que linda a veces con lo absurdo"). No podemos negar la posibilidad de que -ocasionalmente o no- el vaso
se mueva por una acción telecinética conjunta de los participantes (fenómeno polipsíquico), como propone la
Parapsicología Animista. El ambiente, la concentración, el estado de ánimo, el deseo compartido de que
se mueva el vaso, etc. pueden servir como factores desencadenantes de un estado mental propicio que ocasione, por vía
psicocinética, el desplazamiento del vaso.
Los mensajes recibidos, dicen los parasicólogos animistas, procederían de la mente inconsciente de
los participantes; de hecho, se ha descubierto una sospechosa relación entre la mentalidad de éstos y la información
obtenida a través de la oui-ja (nivel cultural, calidad gramatical, conocimientos...).
Algunas escuelas psicológicas también comparten la idea de que, a través de este sistema de
canalización -como en otros-, se manifiestan los contenidos de la parte inconsciente de nuestra psique. Los que
participan en esas sesiones espiritistas creen, erróneamente, que la información procede de una fuente exógena...
Cierto es que -como argumentan los defensores de la hipótesis espiritista- hay ocasiones en que esos mensajes transmiten
información desconocida por los participantes, tanto a nivel consciente como inconsciente, e incluso también se pueden
dar predicciones sobre hechos futuros que, aunque no siempre, al cabo del tiempo se cumplen... ¿Es la prueba que
evidencia el contacto entre nuestro mundo físico y un "más allá"?... Pensamos que no. Los participantes, bajo ese estado
especial al que aludimos anteriormente, podrían obtener información por vía extrasensorial y establecer no sólo una
conexión telepática entre ellos, sino con otras mentes inconscientes ajenas a la sesión.