G
Gime
Invitado
He sido cliente de Ibercaja durante muchos años ya que me ofrecieron una hipoteca con condiciones excelentes.
Hasta ahí las buenas experiencias.
En todos este tiempo he constatado una degradación del servicio con un aumento brutal de comisiones, incluso por trámites simples como transferencias que yo mismo solicito a través de la aplicación. El sistema de identificación mediante una tarjeta de claves, llamadas de teléfono pasando de un consejero a otro para informar de un cambio de teléfono o residencia eran buena prueba de su organización arcaica y desfasada.
Tras haber vendido mi vivienda, dar de baja los seguros fue poco menos que una odisea. Se me informó que debía pasar por la oficina para que, una vez convencidos de que no estaba dispuesto a contratar ningún otro producto con ellos, me contestarán de manera despectiva que tenía que llamar a un número de teléfono para anular el primero y responder a un email para anular el segundo. Cuando llamé por teléfono al número que me habían dado e indiqué el número que me habían escrito en el papel, este no era el correcto. Por suerte tenía todos los recibos, contratos y detalles para encontrar tal número. En el email me pedían que adjuntase un documento pidiendo la baja del seguro. En resumen, tuve que pedir yo mismo la baja de los seguros y la visita a la oficina fue inútil.
No recomiendo hacerse cliente de Ibercaja simplemente porque creo que hay mejores opciones que esta banca anticuada y rancia.
Hasta ahí las buenas experiencias.
En todos este tiempo he constatado una degradación del servicio con un aumento brutal de comisiones, incluso por trámites simples como transferencias que yo mismo solicito a través de la aplicación. El sistema de identificación mediante una tarjeta de claves, llamadas de teléfono pasando de un consejero a otro para informar de un cambio de teléfono o residencia eran buena prueba de su organización arcaica y desfasada.
Tras haber vendido mi vivienda, dar de baja los seguros fue poco menos que una odisea. Se me informó que debía pasar por la oficina para que, una vez convencidos de que no estaba dispuesto a contratar ningún otro producto con ellos, me contestarán de manera despectiva que tenía que llamar a un número de teléfono para anular el primero y responder a un email para anular el segundo. Cuando llamé por teléfono al número que me habían dado e indiqué el número que me habían escrito en el papel, este no era el correcto. Por suerte tenía todos los recibos, contratos y detalles para encontrar tal número. En el email me pedían que adjuntase un documento pidiendo la baja del seguro. En resumen, tuve que pedir yo mismo la baja de los seguros y la visita a la oficina fue inútil.
No recomiendo hacerse cliente de Ibercaja simplemente porque creo que hay mejores opciones que esta banca anticuada y rancia.