El Megane E-Tech que tuvo una avería en el aire acondicionado necesitó de tres meses y 15 días para ser reparado.
Sin apenas posibilidades de comunicación con el taller Renault ni con Renault España, que en la mayoría de las ocasiones no atendieron nuestros intentos de contacto.
Tal es así que, al final , dos meses y quince días después de llevar el coche al taller, tuve que mandar un burofax tanto a Renault España como al concesionario donde lo copré, para comunicarles que, si en el plazo de 30 días el coche no estaba arreglado, pondría una demanda contra Renault España y el concesionario para pedir el cambio del mismo o la devolución del precio pagado por la compra, tal y como aparecía estipulado en mi contrato de compra-venta.
Dos días antes del vencimiento del plazo me llamaron para comunicarme que el coche estaba arreglado.
En total estuve sin vehículo y sin vehículo de sustitución tres meses y 15 días.
Pero lo peor es que a fecha de 17 de Noviembre, es decir un mes y 14 días después de que me entregaran el coche, cinco meses después de sufrir la avería y dos meses y medio después de que les enviara el burofax, recibo en casa un burofax de Renault España donde se me notifica que el coche solo sufre una avería menor, que no tengo derecho ni a cambio de coche ni a devolución del importe de compra y que lo que debo hacer es llevar el coche al taller más próximo para que me lo reparen.
Y, repito, el burofax es de Renault España.
La conclusión es que eso solo puede obedecer a dos causas:
1) O en Renault trabajan un montón de auténticos inútiles, descoordinados e ignorantes o,
2) Nos toman a los clientes por auténticos idiotas sin el más mínimo criterio ni sentido de la realidad y con la plena seguridad de que sus desmanes no van a tener consecuencias para ellos, solo para los clientes.
En mi caso me inclinó más por la segunda posibilidad.
Y me reitero en mi decisión de nunca más comprar un vehículo Renault.