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Cómo motivarte para hacer ejercicio (olvidarás las excusas)

Los seres humanos tendemos hacer solo lo justo y necesario. Estamos «programados» para gastar la mínima energía y tiempo posibles. Y no es que sea algo malo, porque sino la raza humana no hubiese sobrevivido. Esto tiene su explicación para los científicos.

Hace miles de años, las calorías valían su peso en oro. Había que cazar y el gasto calórico inútil podía poner en juego nuestras vidas. Tal cual. Así que…nuestras excusas a la hora de hacer ejercicio están justificadas. Pero…hemos evolucionado y consumimos y consumimos calorías para un cuerpo que no está preparado para ello. Y esa programación que tenemos para sobrevivir antaño es la misma que nos condena hoy día a una muerte más temprana.

A continuación leeréis 10 de las excusas más comunes que ponemos y en las que no debemos caer en la trampa.

En forma física
Paul Zizka Photograph

1) No tengo tiempo

Esta es posiblemente la excusa más común de todas.

En primer lugar, cuando dices que no tienes tiempo suficiente, lo que realmente estás diciendo es que «no tengo tiempo para eso».

¿De verdad crees que si sumases todo el tiempo que dedicas a ver la televisión y navegar por la web durante la semana no podrías hacer algo de ejercicio?

Un entrenamiento de 30 minutos equivale a un 2% del día.

No te preguntes cuánto tiempo vas a tener que dedicar al hecho de hacer ejercicio 2 veces a la semana.
Pregúntate cuanto tiempo de tu vida vas a estar sin salud física y con las consecuencias que ello acarrea y cuanto tiempo quieres sentirte mejor. Y no hace falta que te conviertas en un atleta.

2) Estoy hecho polvo…como para ponerme a hacer ejercicio!

Tu mente, cuando se trata de hacer ejercicio, es como un niño mimado. Si cedes a sus demandas sin luchar, verá que eres débil y serás presa de él a menudo.

Si pasas de hacer una clase de ejercicio (zumba, GAP…), es mucho más que probable que te pierdas la próxima. Y sobre todo al principio, justo cuando todavía no has empezado a liberar más endorfinas que son las que con el tiempo nos pedirán que tenemos que hacerlo consiguiendo el efecto contrario, es decir, mono para querer hacer ejercicio. El mayor avance siempre comienza con un solo paso y los mayores fracasos siempre comienzan con sólo un paso hacia atrás.

Tienes que demostrarle a tu mente quién es el jefe. No siempre estoy pletórico cuando voy al gimnasio, pero eso no me importa. Es algo muy pasajero porque sé que salgo nuevo y eso lo tengo grabado.

Si estás demasiado cansado para hacer ejercicio, cambia tus hábitos de horas de sueño, no tus hábitos de entrenamiento.

3) El ejercicio es aburrido

¿No quieres hacer ejercicio porque es «aburrido»? Y ahora bien, cosas como cepillarse los dientes, ducharse o peinarse, ¿lo es? No. Hacemos estas cosas porque hay que hacerlas y forman parte de nuestra vida y las aceptamos.

Las personas que hacen ejercicio a menudo, lo hacen porque forma parte de sus vidas. Quizás alguno tenga que sacrificar horas de televisión o whatsapp pero así es la vida.

Si no disfrutas con lo que estás haciendo, busca otra actividad. Por ejemplo, alguna clase colectiva que siempre anima como ZUMBA, o nadar que despeja mucho. Busca hasta que encuentres algo que te divierta o te haga desconectar. Busca hasta que lo encuentres.

4) No tengo ningún tipo de motivación

Si piensas que necesitas motivación para hacer ejercicio…ya estás medio muerto.

Lo que realmente necesitas es la meta motivación, es decir, la motivación para entrenar incluso cuando no estás motivado. Si confías en tus inquietudes para decidir si haces ejercicio o no, nunca lo harás. Como ya he escrito, nuestras inquietudes sobre el ejercicio físico están diseñadas genéticamente para no perturbar nuestra comodidad. Estamos diseñados para para protegernos, no para hacernos sentir bien.

Dicho esto, hay un truco que puedes utilizar para conseguir la motivación necesaria para hacer ejercicio, y ésta, está respaldada por la investigación. Viene a llamarse algo así como…Se llama «el principio de los pocos minutos«.

La idea básica está pensada para todos aquellos que estáis indecisos porque antes de empezar ya os agobíais, os venís abajo con el hecho de pensar en lo que vais a hacer o porque os da vergüenza ir al gym. Este principio se basa en pensar que sólo vas a ir al gym o al parque a correr durante unos pocos minutos y que pasados esos 10 minutos te vuelves. ¿Qué ocurre cuando ya te has puesto en marcha? La respuesta es que te quedas mucho más tiempo en el 90% de los casos.

La pregunta que debes de hacerte ahora es…¿Estás lo suficientemente motivado como para hacer ejercicio durante dos minutos? En ponerte unas zapatillas, salir y volver puede llevarte unos 30 minutos máximo. Pues eso es todo lo que necesitas!

5) Tengo que cuidar a los niños

Esperemos que no pero igual un día tus hijos se van a tener que encargar de cuidar a alguien, y ese alguien serás tú.

No cuidarse físicamente te hace llegar a una mala vejez. Y si quieres ver a tus hijos sanos y en forma, no puedes decirles desde el sillón, haz ejercicio que te va a venir muy bien. Con los niños, se predica con el ejemplo. Nosotros somos su espejo, y ellos nos admiran. Haz ejercicio para que ellos vean tu ejemplo.

Seguro que hay cosas que puedes hacer con ellos. Jugar un poco al fútbol en el parque con ellos, montar en bici…estoy seguro de que además te hará pasar un buen rato, y a ellos también.

6) No tengo a nadie con quien hacer ejercicio

Lo que esto quiere decir intrínsecamente es que no tienes a nadie con quien hablar mientras haces ejercicio físico. Si entrenas correctamente, no estás pendiente de hablar con alguien.

No me malinterpretéis, que uno de tus amigos haga ejercicio contigo es cojo…, pero esto es lo que hay que entender: la mayoría de las personas hace amigos en el gym y después son algunos de ellos con los que acabarás entrenando. El tema es claro, ponerte de acuerdo con tus amigos es difícil, así que sal y ya coincidirás casi a diario con gente de la que acabarás siendo amigo, y son con ellos con los que acabarás entrenando en la mayoría de las ocasiones.

Resumiendo, conocerás a nueva gente, saldrás de tus círculos y socializarás. Al convertirte en alguien que haces ejercicio con regularidad, comenzarás a conocer a otra gente que también valora la salud y el fitness.

7) Es que…No me siento muy bien

Después de que hayas conseguido eliminar estas excusas que antes he citado, la idea de que no vas a poder hacer ejercicio te volverá loco. Cuando me hice el último esguince en el tobillo y tuve que estar 15 días sin hacer ejercicio, se convirtió en un suplicio.

Seguro que al menos 1 vez, todos hemos fingido estar enfermos para que no fuésemos al colegio. Algunos de los mejores actores están entre nosotros, hay una línea surrealista entre los síntomas reales y las síntomas imaginados. Es fácil exagerar las cosas cuando no se ajustan a lo que queremos.

Si estás realmente enfermo, desde luego, no te recomiendo que hagas ejercicio. Pero si es porque te sientes un poco cansado o mas bien vaguete, no es razón para dejar de ir a correr o al gym.

8) El gimnasio es caro o está lejos

Si piensas que necesitas un gimnasio para ponerte en forma, te están o te estás tomando el pelo a ti mismo.

Tu ciudad, tu pueblo…es el lugar ideal. ¿Quien no se acuerda de la película de Rocky? Persigue pollos, corre por las escaleras, entrena en el matadero, y corta leña. Para muchas personas, estas son sus escenas favoritas.

Existen un montón de actividades al aire libre ya para las cuales no necesitas ningún tipo de equipación. Ve por ejemplo al Retiro. Te encontrarás a gente haciendo Tai Chi, Yoga…

Por otro lado, si lo que quieres es coger hay parques ya preparados con máquinas. Muchos no lo sabréis pero Arnold Schwarzenegger hizo su propio gimnasio con sillas y barras de acero el primer año que se entrenó y dice que sacó 12 kilos de músculo. Si quieres, puedes.

9) No sé como entrenar correctamente

En viajoven.com tienes rutinas (aquí) y planes de entrenamiento (aquí) más que de sobra. También tienes un foro donde puedes dejar tus dudas, pincha aquí.

Sin embargo, lo que es importante es que no te vuelvas loco pensando como debo de hacer esto o lo otro. Como la mayoría de cosas en la vida, el camino se hace andando y realmente se aprende con la práctica. Pregunta a las personas que están contigo en el gimnasio y ellos te indicarán. O aprovecha cuando estás estirando en el parque para preguntar a la gente que tienes alrededor.

A la gente le encanta dar consejos. Y hasta conozco alguno que emplea esta técnica para ligar…LOL…:-)

10) Me da vergüenza salir a correr o ir al gym

Esto es bastante más normal de lo que tú te crees. Pensar en cosas como, todo el mundo me mira, hago el ridículo porque apenas levanto peso haciendo pesas, parezco un pato mareado en zumba, todo el mundo estará delgadito menos yo y un sin fin de películas que te montas sin ni siquiera haber ido, o por el simple hecho de haber ido 2 semanas y te sientes ridículo. Te sientes como si estuvieras en otro planeta.

Pues te digo…en cuanto llevas yendo un tiempo, te olvidas de todo esto porque ese planeta ese es el lugar perfecto para desconectar y olvidarse por un rato de los problemas diarios y cargar pilas. Todo el mundo que hace ejercicio mejora en confianza en sí mismo.

Cualquiera puede ponerse en forma. Cualquiera puede estar en forma. Pero muy pocas personas lo hacen porque ceden ante su inclinación natural…las excusas.

Deja de auto engañarte ya y aguanta al menos dos meses y después vienes y me cuentas (puedes poner tus comentarios abajo).

Verás como duermes mejor, el trabajo es más llevadero, tienes otro ánimo y eres más optimista.

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