Ten claras estas 5 cosas y vivirás más relajadamente


Entendernos a nosotros mismos psicológicamente y a los demás es clave para funcionar en la vida. Todos hemos vivido experiencias duras que hacen que veamos la vida de otra manera. Sacar lo bueno de lo malo no es fácil y hay muchas personas que nos capaces de hacer una lectura positiva, provocando sentimientos de fracaso o malentendidos en las intenciones de los demás o en las reacciones hacia nosotros. Es importante conseguir un cambio de mentalidad para enderezar nuestras percepciones y limitar la cantidad de negatividad que vemos y pensamos acerca de nosotros mismos y de los demás.

Hacer un hábito de usar estas reglas psicológicas que a continuación detallamos es crucial para vivir una vida más fácil y nos ayudará a ver la vida de mejor manera.

sentirse bien

Foto: Anastasia SG

1.- La gente no se preocupa tanto por ti como piensas

Puede sonar mal pero esencialmente es así. Estar atrapados en la creencia de estar todo el día pensando en qué pensará la gente de nosotros o cómo hacer para caer a todo el mundo bien, es nocivo para cualquiera de nosotros por el simple hecho de que todo el mundo está metido en sus propios problemas e inseguridades.

Es importante tratar de tener esto en la cabeza, ya que la mayoría de lo que creemos que la gente está pensando de nosotros son sólo suposiciones que nuestra mente crea basadas en experiencias pasadas, percepciones e interpretaciones incorrectas. Siendo uno mismo sin preocuparse de lo que otros piensan de nosotros hace que vivamos más felices.

2.- Estamos constantemente cambiando quiénes somos

Es fácil pensar que somos la misma persona desde hace diez años y que seguiremos siendo los mismos en los próximos diez años, pero no es así. Nuestro yo pasado, presente y futuro son todos esencialmente independientes porque nuestra mentalidad cambia con las circunstancias y experiencias que nos da la vida.

Por ello, debemos ser siempre fieles a nuestro sentir a día de hoy al tomar decisiones. Nunca podemos predecir como pensaremos y sentiremos en el futuro y todo lo que pasó en el pasado fue para nuestras vivencias y experiencia. El poder está en el ahora.

3.- Deja de compararte con otros

Las redes sociales “presionan” y son un instrumento de cotilleo para muchos de nosotros porque publicamos lo bien que lo pasamos y la parte de nuestra vida que es más idílica. Aquí es donde puede ser fácil que empecemos a comparar nuestra vida con las aparentemente “vidas maravillosas” que tienen otros. En la vida real, también tendemos a mostrar lo mejor de nuestra vida e intentamos ocultar lo malo por miedo al que dirán, a ser juzgado o incluso rechazado.

La verdad es que todos somos débiles. Todos queremos ser aceptados por los demás. Es una tontería pensar que la gente lleva una vida mucho mejor que la nuestra y que tienen su vida resuelta, nos ven por lo que realmente somos. Las comparaciones y los sentimientos de inferioridad son absurdos porque incluso las personas que pensamos que mejor les va, tienen preocupaciones, inseguridades e incertidumbres en sus vidas.

4.- Nuestros consejos no siempre son escuchados

¿Te ha pasado alguna vez tener claro como arreglar el problema de un amigo? Le das tu consejo y sin embargo parece hacer oídos sordos. Te enfadas porque pretendes ayudarle y no hace caso. El tema es que nadie nunca escucha realmente los consejos a menos que esa persona esté en el nivel de sensatez correcto en el momento adecuado.

La gente sólo cambia la mentalidad o de punto de vista a través de su propia experiencia. Alguna vez puede que tu consejo lo tenga en cuenta pero la mayoría de las veces siguen el curso de lo que cada uno cree que tiene que hacer. No te frustres, pusiste tu granito de arena y ahora deja que el tiempo ponga las cosas en su sitio.

5.- Sólo puedes controlar como reaccionas

Cómo reaccionas a un problema o una situación es mucho más importante que la situación misma. En la vida, la actitud lo es todo para que seas una persona feliz. Puedes optar por reaccionar de dos maneras: o darle vueltas al tema y no solucionar realmente nada o buscar una solución siendo conscientes de la situación.

En una situación delicada, puede ser difícil pero recuerda contar hasta 10 antes de reaccionar. Ten presente las posibles repercusiones hacia los demás y hacia ti mismo que puede tener el hecho de no saber reaccionar con los pies en el suelo.

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